La tentación del silencio - Leopoldo de Trazegnies Granda

LEOPOLDO DE TRAZEGNIES GRANDA
Sonrisa de chimpancé
La naturaleza es naturalmente injusta, distribuye las capacidades de forma anárquica y a veces con cierta mala leche, por ejemplo, a los únicos mamíferos que les concede la posibilidad de volar, los murciélagos, los crea ciegos. Al hombre le dio el don de la palabra para hacerle más difícil la comunicación, y lo llenó de conflictos éticos, literarios, sexuales, por si fuera poco.
Y lo malo de hablar es que resulta imposible corregir. Lo dicho, aunque se desdiga, no se puede borrar, las palabras no se las lleva el viento como piensan algunos ingenuos, se nos quedan incrustadas entre la cuarta y quinta vértebra aproximadamente, para siempre. La risa también es indeleble.
Para poder comunicarnos mediante la palabra nos exigen nuestras credenciales de humanos, por eso los chimpancés que no andan erguidos no pueden conversar, pero reírse sí. Uno se puede reír con la boca, o con los ojos. Los orientales se ríen mucho con los ojos, en cambio los africanos se ríen más con la boca.........

Cumbres Borrascosas - Emily Brontë


LA AUTORA
Las Hermanas Brontë, Charlotte (1816 -1855), Emily (1818 -1848) y Anne (1820 -1849) fueron las novelistas inglesas cuyas obras transcendieron la época victoriana para convertirse en clásicas.
La produccion literaria de ellas presenta considerables diferencias con respecto a las principales líneas directrices de la literatura victoriana, cuyas corrientes narrativas básicas eran la crítica de costumbres y el idealismo satírico. Por el contrario, las Brontë forjan en sus obras -cada hermana con matices diferentes- un mundo propio que hunde sus raíces en la tradición.
Les tocó vivir en la sociedad inglesa del siglo XIX, donde las ocupaciones de las mujeres estaban más bien delimitadas. Este fue el principal problema de estas jóvenes inquietas. Apasionadas de la literatura, vivieron en una época que no las comprendía. La mujer no tenía cabida en el mundo intelectual.

Nacieron en Yorkshire, Su padre, Patrick Brönte, de origen irlandés, fue nombrado rector de Haworth, un pueblo de los páramos de Yorkshire al que desde entonces quedó ligada la familia. Al morir la madre en 1824, Charlotte y Emily fueron enviadas con sus hermanas mayores, Maria y Elizabeth, al colegio de Clergy Daughters, en Cowan Bridge. Maria y Elizabeth volvieron enfermas a Haworth y murieron de tuberculosis en 1825. Por este motivo y por las pésimas condiciones del colegio la familia sacó a Charlotte y a Emily del internado. En este colegio se inspiró Charlotte Brönte para describir el infame colegio Lowood que aparece en su novela Jane Eyre. ...

Hay que ser realmente idiota para...Julio Cortázar (cuento)

Hace años que me doy cuenta y no me importa, pero nunca se me ocurrió escribirlo porque la idiotez me parece un tema muy desagradable, especialmente si es el idiota quien lo expone. Puede que la palabra idiota sea demasiado rotunda, pero prefiero ponerla de entrada y calentita sobre el plato aunque los amigos la crean exagerada, en vez de emplear cualquier otra como tonto, lelo o retardado y que después los mismos amigos opinen que uno se ha quedado corto. En realidad no pasa nada grave pero ser idiota lo pone a uno completamente aparte, y aunque tiene sus cosas buenas es evidente que de a ratos hay como una nostalgia, un deseo de cruzar a la vereda de enfrente donde amigos y parientes están reunidos en una misma inteligencia y comprensión, y frotarse un poco contra ellos para sentir que no hay diferencia apreciable y que todo va benissimo. Lo triste es que todo va malissimo cuando uno es idiota, por ejemplo en el teatro, yo voy al teatro con mi mujer y algún amigo, hay un espectáculo de mimos checos o de bailarines tailandeses y es seguro que apenas empiece la función voy a encontrar que todo es una maravilla.

El cielo de Paulo Coelho - Cuento



Un Hombre, su caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayó un rayo y los tres murieron fulminados.
Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales (a veces los muertos andan un cierto tiempo antes de ser conscientes de su nueva condición…)
La carretera era muy larga y colina arriba el sol era muy intenso; ellos estaban sudados y sedientos.
En una curva del camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.
El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entabló con él, el siguiente diálogo:
Buenos días.
Buenos días - Respondió el guardián
¿Cómo se llama este lugar tan bonito?

La barca sin pescador – Alejandro Casona



“La barca sin pescador” es, para muchos, la mayor creación de Alejandro Casona. La obra narra las vicisitudes que atraviesa Ricardo Jordán, un importante corredor de bolsa que ve cómo todo su mundo se desmorona en un abrir y cerrar de ojos. Comienza a perder todo su capital, su posición social, su pareja y su prestigio. El diablo. en versión de moderno hombre de negocios, visita a Ricardo Jordán y pacta con él un asesinato sin sangre, sólo de intención, a cambio de un giro en su situación financiera. Se ejecuta el pacto y Jordán triunfa.
Atormentado por los remordimientos, Jordán decide visitar el pueblo nórdico donde vivía el pescador que murió por su culpa. Allí conoce a la familia del difunto y descubre también otro tipo de vida, más sencilla y verdadera. En el último acto Ricardo Jordán va en la búsqueda de una respuesta que le ponga fin a sus remordimientos.

La Ratonera de Agatha Christie

La historia consta de ocho personajes que quedan atrapados en la casa de huéspedes de Monkswell Manor, debido a la nieve, y que se ven envueltos en un reciente crimen ocurrido en Londres, ya sea como sospechosos o víctimas.
Al primer día de haber inaugurado la casa de huéspedes de Monkswell Manor, la recién casada pareja Ralston, reciben a sus cinco primeros huéspedes, uno de los cuales llega inesperadamente.
A la mañana siguiente, llega el sargento Trotter, un policía, quien informa al grupo de que el asesino de una mujer en Culver Street, en Londres, se dirige a Monkswell Manor. El asesino ha dejado la dirección y la canción de los tres ratones ciegos, insinuando que quedan dos por eliminar. Debido a la nieve, los ocho personajes quedan atrapados en la casa, donde ocurre un segundo asesinato, del cual cada uno de los personajes parece ser sospechoso.

Alice Munro 'La vida de las mujeres'

Ya os hablé una vez de lo muchísimo que me había gustado Secretos a voces de Alice Munro. La autora canadiense es especialista en relatos y sus personajes y sus tramas te enganchan de una manera de la que es imposible escapar. Por eso mismo me he alegrado y sorprendido a la vez conLa vida de las mujeres, que publica este mes Lumen. Y es que, cosa rara en Munro, se trata de una novela lo que nos ofrece esta vez. Lo podéis encontrar en vuestras librerías favoritas por21,90 euros en una bonita edición en tapa dura con sobrecubierta.
‘La vida de las mujeres’ nos trae la historia de Del Jordan, una jovencita que vive con sus padres en Jubilee, un pueblo rural canadiense en los años cuarenta del siglo XX. Su relación con los vecinos y amigos, su despertar sexual de la mano del señor Chamberlain, su relación pasional con un muchacho de muy baja condición social, todo ello estará contado con el tono íntimo de la autora, que te arrastra sin remedio a otras vidas. Del Jordan se verá obligada a tomar la decisión crucial entre una vida mediocre en el pueblo u otras eleciones más arriesgadas y peligrosas. Y, por encima de todo, la escritura, una vocación que surge como una llamada irresistible.

Los dos reyes y los dos laberintos - Jorge Luis Borges



Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de -Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo a un rey de Babilonia que él en Arabia tenía un laberinto mejor y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribó sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto.